

Este blog es realizado por un grupo de trabajo de alumnos de la facultad de Ciencia de la Educación, en la asignatura de Desarrollo Profesional del Profesorado.
RESUMEN GRUPAL PRACTICA 1
¿En qué cultura docente/profesional nos socializamos?
Nuestra experiencia es variopinta hay algún componentes que se aleja un poco del proceso tradicional de la enseñanza y otros lo han seguido a raja tabla. Lo normal en el grupo ha sido que primero nos hemos formado académicamente y después hemos ejercidos laboralmente; exceptuando una compañera que ha seguido el proceso en paralelo.
Si contemplamos las tres corrientes de socialización descritas en la unidad temática, en la evolucionista nos sentimos identificados, en las fases por las que pasa un profesor neófito:
Creemos que necesita apertura y flexibilidad en sus estructuras y en sus estrategias, estamos estancados y la educación es el motor del futuro, la sociedad cambia a pasos agigantados y nuestros métodos en su mayoría siguen siendo los mismos o mejor dicho aplicamos siempre los mismos.
RESUMEN PRÁCTICA 2
COMO HEMOS IDO APRENDIENDO A ENSEÑAR
Respecto a la conclusión que sacamos con la forma de enseñar, podemos decir: que intentamos no reproducir roles conocidos anteriormente de nuestra vida como estudiantes sino producirlos, estando más cercana a la perspectiva práctica, donde recobran fuerzas el alumno y el profesor.
Para llegar a la conclusión sobre lo que pensamos de la educación, son muchos los aprendizajes y las experiencias que han conformado este pensamiento. Como vimos en el bloque temático anterior, ha podido influir la experiencia personal como alumno y que ha marcado nuestra experiencia inicial de vida como maestros, la formación inicial, la preparación para mis oposiciones, mi aprendizaje como docente, la formación del profesorado…,. De hecho, no todas las personas que reciben los mismos aprendizajes y tienen las mismas experiencias llegan a pensar de la misma manera. Sería iluso este pensamiento único y homogéneo que tradicionalmente nos han tratado de transmitir.
Actualmente pensamos que la educación necesita una evolución, donde se pueda llegar no sólo a producir conocimiento, sino a investigar sobre la práctica con objeto de mejorarla. Un buen punto de partida puede ser el aprendizaje colaborativo, si bien queda trabajo por hacer, pues ya se afirma en el texto que no es sencillo involucrar a los enseñantes en procesos de análisis de su propia práctica.
Nuestras etapas educativas han sido similares: pasar por la EGB, posteriormente la secundaria o bachillerato y el COU, posteriormente la necesaria selectividad y de ahí a magisterio. Posteriormente decidimos hacer psicopedagogía.
Por tanto nuestra postura se acerca a las ideas de Ishler, Edens y Berry (1996), cuando en el primer precepto dicen que el curriculum de la formación inicial debía ser considerado un continuum con la formación permanente.
Con respecto a cómo reconstruir nuestra práctica educativa, creemos que se debería utilizar más la investigación – acción como forma de innovar y de ir evolucionando en mi práctica educativa moviéndome hacia una perspectiva más crítica y no dar por sentado como verdad los conocimientos que poseemos.
Sobre si los docentes tenemos en cuenta las identidades de la diversidad del alumnado he de decir que así se nos impone desde las disposiciones legales promovidas por la Administración. Se supone que tenemos que tener en cuenta las necesidades individuales y atender al alumnado con necesidad específica de apoyo educativo, tanto por razones personales (Decreto 147/2002) como por razones de índole social (Decreto 167/2003). Al mismo tiempo el docente tiene que tener en cuenta el momento psicoevolutivos de su alumnado ya que las personas poseemos características heterogéneas y tratar de homogeneizar la enseñanza es un error del que parece que ahora empezamos a darnos cuenta.
Por ello se piensa que la enseñanza está necesitada de cambios profundos, siendo cada vez más numerosas las voces que hablan de una profesionalización de la enseñanza donde se demanda dedicación, formación permanente, colaboración, investigación…
Para concluir diremos que toda esta filosofía de autocrítica y cambio, que aboga por una enseñanza más moderna, menos conservadora, necesita de una reestructuración de la actual formación del profesorado. Sin embargo esos aires de cambio tan necesarios chocan actualmente con resistencias y obstáculos, de los cuales hemos podido ver una muestra en los textos propuestos.
Así se detallan obstáculos epistemológicos, como la perenne división entre la teoría y la práctica; o estructurales, como el distanciamiento entre universidad y formación del profesorado. Del mismo modo abundan las resistencias del profesorado, con escasa implicación, ausencia de motivación, pasividad, etc. Y por si fuera poco encontramos barreras del sistema escolar y social, donde la burocracia se ha encargado de hacer estragos. Para encontrar soluciones se ha recurrido a diversos planteamientos, como la Teoría General de Sistemas, donde se estudian las relaciones que se dan en un sistema y su tendencia a no romper la homeostasis.
Las causas de estas resistencias, obstáculos y barreras son múltiples y complejas. Como por ejemplo que la formación inicial necesita de la teoría, que parece estar permanentemente desligada de la práctica. Que el profesorado se encuentra cansado, quemado, no valorado y todo este malestar está afectando al sistema educativo.
PRACTICA Nº 3
Del conocimiento docente y su desarrollo.
Tras la lectura de los tres casos podemos comprobar que contamos con la suficiente información como para hacer un análisis e interpretación de la misma, encontrando en el estudio las tres aportaciones claves que deben configurar este tipo de estrategia: que el estudio sea realista, que suponga una investigación cuidadosa y que nos proporcione datos para la discusión
Los tres casos analizados tienen un distintivo común, que surge el planteamiento de un problema, se analiza el problema y se recoge información, se analizan los datos y se reflexiona sobre ellos, terminando con una propuesta de acción. Luego podríamos decir que El estudio presenta los rasgos específicos de la investigación-acción (Contreras Domingo, 1990):
Todos ellos están comprometidos con la mejora de la práctica educativa,
Podemos concluir como resumen:
JOHN SMITH:
DAVID EVANS:
MARY JONES:
PRACTICA 4
Algunos retos pendientes de la profesión de enseñar y de su formación.
Las nuevas tecnologías y en concreto la aparición de Internet ha proporcionado muchas ventajas a la sociedad, sin embargo, también es la causa de un importante problema que existe en la actualidad, la brecha digital “aquellos que tienen acceso a las tecnologías digitales y aquellos que no”; por eso decimos que existen otros factores y surgen otros problemas, como por ejemplo, que las nuevas tecnologías, al no estar al alcance de todos, son un medio más para excluir a aquellos que no tienen acceso a las mismas.
En primer lugar, para que la nueva cultura digital prospere en nuestras aulas deben darse una serie de cambios técnicos, políticos e ideológicos.
En estos momentos, tenemos a un profesorado que ha crecido y se ha formado leyendo libros, escribiendo… frente a un alumnado que crece navegando por Internet y tecleando.
Existen docentes que utilizan nuevas tecnologías y otros que no; pero lo cierto es que queramos o no es parte de la vida de esta sociedad y su presencia en los procesos de enseñanza son un fenómeno inevitable, debemos formarnos para ser capaces de alfabetizar a nuestros alumnos digitalmente y dotarlos de habilidades para buscar, obtener, procesar y comunicar información, y para transformarla en conocimiento. No debemos olvidar que la educación debe hacer frente a las demandas sociales y debe ser actual y acorde con los tiempos en la que se desarrolla.
Disponer de información no produce de forma automática conocimiento. Transformar la información en conocimiento exige de destrezas de razonamiento para organizarla, relacionarla, analizarla, sintetizarla y hacer inferencias y deducciones de distinto nivel de complejidad.
Está claro que para conseguir todo lo anterior es imprescindible formar al profesorado para que pueda extraer todo el potencial didáctico de los medios TIC. ”
Uno de los retos más acuciantes e inminentes de la formación del profesorado del siglo que viene consiste precisamente en esto: en que aprendan a sumergirse, a navegar de un modo reflexivo, inteligente y no alienado por las aguas inciertas y exóticas del océano ciberespacial”
Pero hay más cosas que debemos tener en cuenta, nos referimos a las conclusiones derivadas de los modelos de desarrollo profesional que desarrolla Angulo (1993):
- El desarrollo profesional no debe ser una actividad exclusivamente individual.
- El desarrollo individual supone un trabajo colectivo y colegiado entre los docentes, que reclama de ellos un compromiso personal e intelectual profundo y sostenido.
- El desarrollo profesional debería mostrase sensible y receptivo con respecto a las necesidades y problemáticas a las que los docentes tienen que hacer frente en su lugar de trabajo.
- Incidir en que el desarrollo profesional de los docentes supone principalmente hacerlo sobre la cultura escolar.
El proceso de reflexión debería afectar a la cultura docente, que pasaría a ser de individualista a balcanizada, para terminar siendo de colaboración y colegialidad. Lástima que la administración nos impida alcanzar como quisiéramos esta última etapa.
Pero el uso de las TIC y su aplicación en el proceso de aprendizaje no supone únicamente una mayor y mejor formación del profesorado en este campo, sino que es necesaria una transformación en la concepción misma del concepto de la docencia y significa redefinir nuestra función como docente.
Si las nuevas tecnologías están favoreciendo y potenciando el crecimiento de las redes de información y la interconexión del conocimiento, en base a un nuevo concepto de comunidad global, difícilmente podremos abordar estos retos desde una concepción individualista de la docencia y el trabajo personal de cada uno en el aula. Será pues necesario abordar la formación del profesorado desde una dimensión social y comunitaria, donde aflore una conciencia colectiva, fruto de la experiencia compartida y del trabajo colaborativo.
Las actitudes y percepciones del profesorado son producto de creencias muy arraigadas y lo difícil es conseguir cambiarlas. Creemos que la toma de conciencia, entendida como una forma reflexiva de pensar es un primer paso importante. Para abordar con éxito
De todos modos, y siguiendo lo que apunta el texto para mejorar nuestras actuaciones podemos de nuevo recurrir a la formación (inicial y permanente) para que nos ayude a tomar decisiones coherentes y razonadas. Así como verse dando clases (el “tercer ojo”), zambullirse en contextos significativos, imitar al profesor-modelo, o analizar críticamente nuestros valores educativos comparándolos con la gran diversidad de valores que conviven en la sociedad actual y que nos estamos encontrando en nuestra realidad escolar y que no son mejores ni peores que los nuestros sino diferentes. De los cuales debemos de enriquecernos en vez de causarnos confusión y conflictos.
Los procesos reflexivos que hemos ido valorando y analizando a lo largo de la asignatura son la base para la transformación de la escuela, para profundizar en un curriculum integrado e intercultural y para transformar las prácticas educativas del profesorado. Si nos quedamos únicamente en una reflexión técnica o práctica, sin abordar los retos desde un punto de vista crítico, estaremos agregando una nueva materia o técnica educativa al curriculum, pero no estaremos impregnando éste de una verdadera conciencia transformadora; por lo que podemos destacar que nuestra valoración de la asignatura es muy positiva. Es difícil proponer algo para su mejora, ya que estamos satisfechos con el trabajo realizado. El debatir y poner en común nuestras opiniones ha sido fructífero, a nivel personal, y por unas horas, hemos logrado cambiar y mejorar la realidad educativa, la pena es que sólo haya podido ser durante unas horas.